La imagen del Cristo de la Vera Cruz presentaba daños puntuales en su policromía y una grieta en el brazo de derecho que desestabilizaba el conjunto de la talla / Juan C. Romero
Al enclave donde estuviera la vieja ermita de Santa María Magdalena, viva en la tradición popular y en amarillos legajos, llegará el crucificado de la Vera Cruz este sábado, 19 de marzo, a las cinco de la tarde con aires renovados tras el proceso de recuperación que le mantuvo siete meses fuera de su pueblo.






